Calaveras Literarias
Las calaveras literarias provienen de la segunda mitad del siglo
XIX, cuando se comenzaron a elaborar y publicar dibujos de
algunos personajes y políticos importantes de la época,
personajes que eran representados como esqueletos pero
conservando rasgos que los hacían fácilmente identificables.
Además, estos dibujos contenían escritos que narraban la causa
de la muerte de los personajes a los que iban dedicados, todo
ello de forma jocosa y haciendo una relación de la forma en que
viven los individuos con la forma en que se supone han muerto,
por ejemplo: si una mujer es muy bonita o coqueta, se diría que
la muerte se la llevó por besarla. No obstante hay quienes
tratan de darle un origen prehispánico a esta tradición, con el
argumento de que el mismo Netzahualcóyotl dedicó varios de sus
poemas a la muerte, aunque dicho argumento carece de bases
firmes.
Actualmente las calaveras se dedican entre personas
pertenecientes a una misma familia, a personalidades públicas,
amigos e incluso compañeros de trabajo o escuela.
La estructura de las calaveras literarias es muy variable, por
lo regular se hacen en forma de versos que riman entre si. Las
encontramos desde cuartetos, donde la segunda frase rima con el
remate; en otras ocasiones, el primer verso es el que rima con
el remate, etc., y pueden contener el número de estrofas que se
deseen.
Conocidas como "Calaveras" en todo México, las rimas populares
buscan, a través de frases cortas, llamar a la burla a esos
vivos que desesperan. Esta es una tradición muy antigua mexicana
propia del Día de Muertos.

Ms. Chapa
Q.E.P.D.
Estaba Ms Chapa sentada
Calificando una composición
Cuando llegó la huesuda
A llevársela al panteón